Vídeo cada semana sin encender una cámara
Necesitas piezas nuevas cada siete días, no cada trimestre, y ni tienes plató ni ganas de salir tú. Creamos un rostro propio para tu marca y producimos con él todos los vídeos que hagan falta. Los derechos son 100% tuyos.
Desde 499 €
Ya lo intentaste con una herramienta y se te fueron los créditos
Es la historia de siempre: te das de alta en una aplicación de avatares por diez o treinta euros al mes, gastas los créditos aprendiendo a usarla, el vídeo no sale como querías y lo dejas. Al mes siguiente sigues grabándote con el móvil en el almacén un domingo por la tarde. La diferencia de trabajar con nosotros no es el precio: es que sale bien a la primera y no pagas por aprender. Diseñamos una identidad con cara, voz y tono propios, y a partir de ahí producimos nosotros las piezas: presenta tu producto, da la bienvenida en tu web, anuncia cada lanzamiento y habla varios idiomas sin volver a grabar.
Por qué cambia tu producción de vídeo
Un rostro propio deja de ser un gasto por pieza y pasa a ser un activo de marca que amortizas en cada producción.
Un rostro 100% de la marca
Diseñamos el personaje contigo: aspecto, edad, estilo, gesto y tono. No es una plantilla de catálogo que también use tu competencia, es tuyo y solo tuyo.
Multilingüe sin re-rodar
El mismo presentador habla español, inglés o el idioma que necesites, con idéntico aspecto y sin coste de nuevo rodaje ni de doblaje con otra cara.
Derechos claros y sin sorpresas
Ni caché de actor, ni cesiones de imagen que caducan, ni renegociaciones cada temporada. El personaje y todo su contenido son propiedad de tu marca.
Producción sin límite
Una vez creado, cada pieza nueva parte de un guion. Puedes producir a demanda durante años sin volver a pasar por plató ni cuadrar agendas.
Del guion al vídeo en días
Sin coordinar rodajes, desplazamientos ni disponibilidad de nadie. La producción se mide en días, no en semanas, y llega a tiempo al lanzamiento.
Coherencia de marca absoluta
La misma cara, la misma voz y el mismo tono en cada pieza y en cada canal. Tu marca deja de sonar distinta según quién grabara ese mes.
Qué te entregamos
Cómo lo hacemos
De la primera conversación al primer vídeo publicado.
Briefing y dirección de marca
Definimos a quién le hablas, con qué tono y para qué canales. Si va a ser influencer, elegimos también el nicho y la estrategia de comunidad.
Diseño del personaje
Creamos el aspecto, la estética y, cuando toca, el nombre, la historia y la personalidad. Iteramos hasta que el rostro es reconociblemente tuyo.
Voz e identidad
Definimos la voz, el ritmo y el idioma o idiomas. A partir de aquí, el personaje suena siempre igual, publique lo que publique.
Guion y producción
Escribimos o adaptamos el guion, producimos las piezas y las montamos con tu identidad visual: rótulos, intro, cierre y subtítulos.
Revisión y línea editorial
Tú validas antes de publicar. Si hay presencia en redes, dejamos documentada la línea editorial y el calendario para mantener la coherencia.
Entrega y personaje reutilizable
Te entregamos las piezas listas para publicar y el personaje archivado, disponible para futuras producciones a demanda.
Para qué lo usan nuestras marcas
Preguntas frecuentes
¿De quién es el personaje una vez creado?
Tuyo. El personaje y todo el contenido que produce quedan en propiedad de tu marca, con los derechos de uso cerrados por contrato. No hay caché de actor, ni cesiones de imagen que caduquen, ni renegociaciones cada temporada.
¿Cuál es la diferencia entre un avatar y un influencer virtual?
El avatar es el portavoz de tu marca: habla desde tu guion y presenta lo que tú le pongas delante. El influencer virtual es un personaje con vida propia, con nombre e historia, que publica en redes y construye comunidad con voz propia dentro de una línea editorial que tú apruebas. Uno comunica lo tuyo; el otro construye audiencia.
¿Puede hablar en varios idiomas sin volver a grabar?
Sí. El mismo rostro habla en los idiomas que necesites manteniendo idéntico aspecto y un tono coherente. No hay re-rodaje ni un doblaje con otra cara, y por eso el coste de internacionalizar una pieza es una fracción del de producirla.
¿En cuánto tiempo lo tengo?
El personaje suele estar definido en cuestión de días y las primeras piezas llegan poco después. La producción se mide en días porque no hay que coordinar plató, equipo ni agendas. La fase que más varía es la de diseño, porque iteramos hasta que el rostro te convence.
¿Tengo control sobre el aspecto, el tono y lo que publica?
Control total. El aspecto y la voz se iteran contigo hasta el detalle, y cada pieza pasa por tu validación antes de publicarse. Si hay presencia en redes, la línea editorial queda documentada precisamente para que nada se salga del carril.
¿Se nota que está generado con IA?
La calidad es alta, pero no jugamos al engaño: cuando la normativa lo exige, el contenido se identifica como generado con IA. Es lo que marca el Reglamento Europeo de IA y, además, la transparencia funciona mejor que el disimulo.
¿Sirve si no tengo equipo creativo ni guion?
Sí, y es el caso más habitual. Nos cuentas qué quieres comunicar y nosotros escribimos el guion, diseñamos el personaje y producimos la pieza entera. Tú validas en cada paso, pero no necesitas poner ni un redactor ni un director de arte.